Cazador Nocturno

Bueno gente aca traigo otro fic, pero el unico problema es que no se si lo voy a terminar… razones, algunas que a ustedes de seguro no le interesaran. Tambien cabe recalcar que en este fanfic utilizare otra forma de escritura.
Dejo el Prologo, debajo estara el primer cap. Espero que les agrade.

[b]Prologo.

Noche. Amada noche. Su efecto en m? era m?gico, me transmit?a alegr?a, alegr?a, alegr?a. Cual hombre lobo que se transformaba al ver a su amada Luna, yo me transformaba cuando la noche tra?a consigo una brisa relajante, La Voz, me induc?a a obrar. A satisfacer aquella Necesidad. Oh, la Necesidad a la que todos sucumbimos, de la que nadie puede escapar. El Cazador que acecha a su presa, refugiado y alentado por la oscuridad que cubre todo. El Susurro? aquel que se re?a, que transmit?a alegr?a, que ordenaba. Aqu?l que no era yo, si no alguien a quien dejaba salir de vez en cuando para que jug?ramos. Su voluntad era fuerte, y se hac?a presente cuando cre?a que era necesario. El resto del tiempo dorm?a, o esperaba pacientemente hasta tener nuevamente La Necesidad.
Sab?a que pod?a actuar, deb?a actuar. Yo llevaba esperando ya varias semanas, cinco para ser preciso desde que lo vi. Hab?a estudiado a mi presa, y la Necesidad me pinchaba, juguetona, incit?ndome a actuar. All? estaba esta persona, un ciudadano no muy ejemplar que digamos. Dos Caras de una misma moneda, como yo. ?ste sujeto era la Presa, y yo su Cazador. Esperaba, con muchas ansias de actuar, pero con la paciencia para esperar. Mi rostro no era visible para nadie, llevaba una m?scara negra, que me permit?a ver y hablar a la perfecci?n, pero que no dejaba ver nada m?s que mis ojos. Ten?a guantes que recubr?an mis manos, para no dejar huellas. All? estaba, esperando su siguiente movimiento, disfrutando la emoci?n de la Cacer?a. ?Qui?n no lo hac?a?
Pero de todas maneras yo soy alguien muy cuidadoso. El tiempo que hab?a empleado en estudiarlo, seguirlo, cerciorarme, hab?an valido la pena. Yo no trabajaba para nadie m?s que m?, y por ello deb?a asegurarme de que el trabajo fuese perfecto. Deb?a ser cuidadoso, siempre. Siempre preparado de ante mano. Pulcro. Todo para proteger mi vida, insignificante y feliz. Hab?a invertido demasiado tiempo para que saliese bien, adem?s hab?a una recompensa material por hacerlo.
Y sobre todo, me estaba divirtiendo demasiado para echarme atr?s.
Esta noche era La Noche. Hoy iba a suceder, ten?a que suceder, como hab?a estado sucediendo, y suceder?a una y otra vez. Y nadie m?s que Aleh seria el invitado especial. Oh, Aleh , usuario ejemplar de d?a, sectario que mutilaba gente de noche. Supuse que ?l tambi?n llevaba dentro una Voz que le induc?a a actuar. L?stima que fuese del otro bando, uno contrario al m?o. Dentro de pronto yo har?a que se reuniese con sus amigos. ?l viv?a solo, en un barrio de clase media alta. Seguramente planeaba volver a casa, y por desgracia para ?l no lo podr?a hacer, ya que nos pondr?amos a Jugar. Yo estaba oculto tras unos arbustos, junto a su camioneta. Ten?a junto a m? una bolsa de tela donde estaban mis instrumentos para el trabajo. La vocecita me susurraba al o?do cuando lo vimos acercarse, mi otro yo, haciendo sugerencias tentadoras. Paciencia. Aleh se acerc? hacia su camioneta, aguard? para estar seguro de que no hubiese nadie, y entonces ataqu?, tom?ndolo por sorpresa. Puse mi cuchillo en su garganta, mientras lo tomaba por detr?s. Pude escuchar la risita de mi amiguito, celebrando el triunfo. No todo estaba hecho todav?a, a?n faltaba lo mejor. Obligu? a mi presa a entrar a la camioneta, y luego saqu? una jeringa de mi bolsillo. Instrumentos aparte de los que ten?a en la bolsa. Le clav? la aguja en el cuello de mi v?ctima y ?ste sucumbi? r?pidamente ante los efectos del sedante. No era una cantidad demasiado grande, pero s? la suficiente como para dejarlo fuera de combate. Le quit? las llaves e hice arrancar su camioneta, no sin antes acomodarlo en el asiento de atr?s.
No hab?a mucho tr?fico a la madrugada de Imperio, lo cual beneficiaba a mis planes. Luego de una marcha de aproximadamente media hora llegamos a destino. Le dec?an la Papelera, y estaba la mayor parte del tiempo desierta. All? yo ten?a mi veh?culo, del cual me estacion? a unos veinte metros. Cargu? a Aleh fuera de la camioneta, y lo llev? a rastras hasta una viga met?lica, con algo de ?xido en ella. Comprob? que en verdad estuviese dormido y fui a por la bolsa. Volv? hasta ?l corriendo ligeramente, mientras sacaba lo que usar?a. Me coloqu? unos guantes de l?tex, al tiempo que me quitaba los otros. Tom? un poco de cuerda y la utilice para atar de manos a Aleh en la viga. Tom? mi cuchillo de hoja muy gruesa, y un bistur?. ?Cu?l de los dos usar?a ?sta vez? Eleg? el bistur?.
Le quit? la ropa, y comenc? el trabajo preliminar: depilar, refregar, eliminar todas las irregularidades que sobresal?an. Aleh abri? los ojos, s?, suele suceder a veces. En su mirada no hab?a miedo. Ni siquiera estaba seguro de si me estaba viendo realmente. Si as? era, solo pod?an ser mis ojos, ya que no me hab?a quitado la m?scara. No necesitaba ning?n tipo de iluminaci?n, ya que la que me proporcionaba la Luna bastaba. La necesidad ir?a desapareciendo junto con mi compa?ero de juegos.
?l intento decirme algo, pero le comuniqu? que no le entend?a. Era obvio, le hab?a puesto una bola de papel en su boca y para asegurarla se la cubr? con cinta adhesiva. Volvi? a repetir lo que hab?a dicho, justo cuando me pondr?a a trabajar en serio.

  • ?Qu? dice?, en serio, no le oigo?
    Con un gesto cansado repiti? lo que fuese que hubiese dicho, sin apartar su vista de la m?a.
  • De nada- le dije, mientras comenzaba a trabajar.[/b]

jojo interesante xd mi vieja me compro un libro y tmb leo algo de literatura xd

[b]Capitulo 1
Faltaban no m?s de tres horas para el amanecer, pero ya no hab?a dejado pieza entera de Aleh. Me quit? la m?scara, mi cara estaba llena de sudor, pero ya no exist?a rastro de la Necesidad. Un trabajo excelente. Pulcro. Ten?a ganado un merecido ba?o despu?s de haberme divertido con mi presa. Pese al sedante, nuestro querido amigo hab?a estado algo conciente, mientras yo comenzaba la etapa primaria del trabajo, la cual consist?a en cortar con el bistur? los m?sculos que un?an a los brazos al cuerpo, adem?s de otras partes como las manos y pies. Luego vino la cabeza, la cual requer?a estar m?s concentrado para no arruinar la obra que estaba haciendo. Comenc? con la base del cuello, cort?ndolo de manera cuidadosa, como todo un profesional. Dej? las arterias para el final, cuando termin? de diseccionarla. Quit? la cabeza de mi amigo, con cuidado de no manchar mi ropa, y regu? la sangre hasta que dej? de gotear. No contaba con los elementos para dejarlo sin una sola gota de sangre, algo en lo que hab?a estado experimentando con los ?ltimos compa?eros de juego.
Quiz? piensen que soy un monstruo, de hecho s? lo soy, pero a mi me gustaba jugar con los malos. Otros monstruos como yo, que hac?an cosas que les hac?a ganarse mi cuchillo, o mis balas. A decir verdad disfrutaba m?s cuando nosotros dos nos encarg?bamos de nuestras presas, mi voz interior y yo, viendo la expresi?n de p?nico en ellas mientras les cort?bamos poco a poco. Me quit? los guantes de l?tex y los guard? en una bolsa de pl?stico. Luego tendr?a que acomodar a Aleh, a sus partes m?s bien dicho, en bolsas de basura, dej?ndolo envuelto para regalo. Cada una contendr?a lo suyo, cabeza, brazos, piernas, torso, manos, pies, dedos, orejas. Los dejar?a por all?, aunque como recuerdo de mi amigo le quit? un anillo que portaba en uno de sus dedos y lo guard? en una bolsita con cierre herm?tico. Hac?a eso porque sab?a que en unos diez a?os, ?sta aventura habr?a desaparecido de mi mente, y quer?a tener algo para recordarla cada vez que quisiese.
?sa era mi recompensa material, aunque ten?a un aspecto m?s emocional que otra cosa?Emociones, ?yo? Qu? cosas digo. Debe ser el cansancio. Contempl? unos momentos lo que restaba de la noche, y alc? la vista hacia la luna. Cerr? los ojos, mientras notaba que mi Amigo se iba a dormir ya, en alg?n lugar de mi mente, no sin antes despedirse con una sonora risita caracter?stica de ?l, con su mirada de lagarto. Bien, tendr?a que ponerme en marcha. Empaquet? a Aleh y lo dej? envuelto all?. Luego me sub? a la camioneta, no sin antes colocarme de nuevo los guantes que usaba para no dejar huellas. Por suerte no hab?a manchado mi ropa con sangre. Me desagradaba enormemente tener que lavarla, porque cuesta mucho para que se salga ese l?quido. No me puedo presentar al trabajo con la camisa toda ensangrentada. Hey Xtremeve, ?Por qu? est? as? tu ropa?; Oh, nada, simplemente se me manch? cuando cortaba a un sujeto all? en la Papelera, ?Me pasas el caf??
Encend? el motor de la camioneta, la puse en primera y luego la conduje hacia un lugar del recinto. Pod?a dejarla metida en alguna de los galpones que ya nadie revisa, o meterla al lago. Consider? la primera opci?n. Lo que me gustaba del lugar, entre otras cosas, era que ten?a piso de cemento, lo cual dificultaba el dejar huellas con los neum?ticos de los veh?culos. Abr? la puerta de un galp?n ubicado a unos cien metros de la escena, y entr? la camioneta. Baj? de ella, cerr? el lugar, mientras iba en busca de alg?n horno para deshacerme de lo utilizado. Lo encontr? cerca del galp?n, ya estaba encendido. Abr? con cuidado de no quemarme la tapa y arroj? la bolsa, al tiempo que dejaba todo como estaba.
Volv? hacia mi autom?vil. No era la gran cosa, pero a mi me gustaba, era discreto, bastante com?n en Imperio, me serv?a muy bien para transportarme al trabajo y para realizar mi pasatiempo favorito, aunque claro, ah? ya le ten?a que prestar el volante a mi amigo del asiento de atr?s. El conduc?a solamente porque yo ten?a el carn?. Guard? la m?scara, cuchillos, el anillo, y me largu? de all?. Tard? unos cuarenta y cinco minutos en llegar a mi apartamento. Aparqu? el coche en la acera al otro lado de la calle.
Saqu? la llave y la introduje con mi mano derecha, mientras que con la izquierda sosten?a el paquete con los instrumentos. Entre y encend? la luz. Busqu? en mi cuarto un malet?n y guard? la bolsita con el anillo, no sin antes colocarle el nombre de su antiguo due?o. All? estaba ahora, junto a las otras veintitr?s. Dej? las cosas en su lugar, me quit? la ropa sudada, me ment? al ba?o para darme uno muy largo con agua caliente, que me quitar?a la suciedad y relajar?as los m?sculos del cuerpo.

Cuando fue hora me dirig? al trabajo. Ah, el tr?fico jovialmente homicida de Imperio me relajaba y yo llevaba en mi cara una gran sonrisa. Saludaba a los conductores que me insultaban, todo para mantener mi m?scara de ciudadano modelo. Mi trabajo es de forense, aunque tambi?n era psic?logo a veces. Ten?a una oficina, bastante espaciosa, y para mi solo. Adem?s, hab?a otras dos m?s aparte de la m?a. En ellas trabajaban Cami y Barbi. La primera llevaba ya casi tres a?os en el departamento, y la segunda hab?a empezado hace pocos meses. Me llevaba bien con las dos. No entr? a?n a la oficina porque vi a Cami sirvi?ndose un caf? en una m?quina. Me acerqu? despacio y le habl? suavemente?

  • Hola colega?
    Ella volteo a verme, justo cuando terminaba de hacerse el caf?. Ah, yo amo el caf?. Dir?a que es lo que m?s me gusta, dentro de lo que es la bebida. Yo soy alguien de metabolismo eficiente y r?pido, necesito recuperar energ?as, y nada como un buen desayuno sin el infaltable caf? para hacerlo. Ella me mir? un segundo, y luego me devolvi? el saludo, con una sonrisa.
  • Llegas temprano- observ?.
  • Si, es que me enter? que usted ya hab?a llegado, y no pude resistirme. Camila, por favor d?game, ?Cu?ndo se casar? conmigo?
    Cami se r?o y luego meneo la cabeza, divertida por mi comentario.
  • Un d?a de estos aceptar? con gusto tu ofrecimiento- me gui?o el ojo y se fue a su oficina con el caf? en mano.
    Le ca?a bien, pero lo que yo hac?a no era m?s que una m?scara muy bien lograda. Me encamin? hacia la m?quina de caf? para prepararme uno. Soy un monstruo, pero vamos, soy un monstruo caballeroso, educado, que se preocupa por el bienestar p?blico eliminando a otros monstruos que se lo merecen. A palabras ajenas, soy un pillo jod?n, quiz? eso sea parte de mi encanto. Seguramente hoy ser?a un d?a duro de trabajo, pero me sent?a mucho mejor despu?s de mi aventura de anoche.
    Le di un sorbo al caf?, mientras iba hacia mi oficina. Era tiempo de empezar el d?a. Me sent? en la silla con ruedas. Casi no pude evitar la tentaci?n, y me puse a girar un poco en ella. Era divertido, ten?a que admitirlo. ?Acaso uno no se puede pasar un lindo momento en el curro?
    El tel?fono son?, tom? el tubo y lo llev? a mi o?do. Reconoc? la voz al instante, Kaspeman, detective de homicidios.
  • Xtremeve, ha ocurrido un asesinato, en la Papelera. Se te necesita aqu?.
  • Buenos d?as a ti tambi?n- le contest?, con una ligera sonrisa.
  • Er?lo siento, buenos d?as.
  • En unos momentos salgo, te veo all?.
  • Nos vemos.
    Colg?.
    Ser?a interesante ver c?mo reaccionaban ante el hallazgo de mi peque?a obra de arte. Llegar?a la prensa seguro, sobre todo para aquellas revistas que se publicaban en el Imperio. De todas maneras, nunca me hab?an interesado demasiado en lo que dec?an las noticias cuando encontraban los restos de mis aventuras. Se me hac?a curioso que encontrasen tan r?pido lo que quedaba de Aleh, pues ?ltimamente no se pasan demasiado por all?. Puede que solo haya sido casualidad. Sal? de mi oficina para dirigirme a la salida, encend? el autom?vil y me fui.

Al cabo de un rato llegu? a la escena de m? crimen. El lugar estaba lleno de polic?as, investigadores, y ah? llegaba yo, Xtremeve, a resolver el crimen. Seguramente Cami y Barbi llegar?an en cualquier momento, pero por lo pronto, yo har?a lo m?o. Aparqu? el coche cerca de la escena, y baj? de ?l. Ense?? mi placa a un oficial para que me dejase entrar y pas? por la cinta amarilla que delimitaba el lugar. Estaban registrando los paquetes de regalo, y alguno que otro agente novato hab?a ido a tirar su desayuno por ah?.
Parece ser que no han encontrado la camioneta. Recorr? el lugar con la mirada, buscando a Kaspeman. ?l se encontraba interrogando a alguien? ?Un testigo?

[/b]

Mi fantasma te va a visitar en navidad :B, otra historia que ya me atrapa desde el principio, incluso me atraparon y me mataron pero no viene al caso :P.

Un tanto sangrienta desde el principio,almenos esta vez no fui la primer victima

yo cuando aparesco con mi hermana canina! :stuck_out_tongue:

Me alegro que les haya gustado :smiley:

[b]Cap?tulo 2

No recuerdo la ?ltima vez que tuve alg?n tipo de nervio a causa de alguna emoci?n fuerte. Supongo que es por el hecho de que no poseo ning?n tipo de emoci?n o sentimiento. Y el hecho de que al parecer hubiese un posible testigo, no iba a causar nada en m?. Pero de todas maneras, me acerqu? disimuladamente, y sin hacer ruido. Kaspeman a?n no hab?a notado mi presencia, ni la persona con la que estaba hablando. Le estaba preguntando lo b?sico, cual era su nombre, qu? hab?a estado haciendo, si vio a alguien sospechoso, a qu? hora encontr? el cad?ver, o lo que quedaba de ?l para ser m?s exacto. Nuestro testigo era un tal Bazooka, se notaba un tanto reservado las razones para estar en un lugar como la Papelera. Pero eso era estar ocultando informaci?n, y nuestro Detective no lo iba a permitir. Presion? al muchacho y ?ste habl?. Hab?a ido con una chica al lugar (?Qu? rom?ntico!), entraron a eso de las seis y media, varias horas despu?s de que yo me marchara. Notaron los paquetes, los abrieron por curiosidad y se llevaron la sorpresa del a?o. Finaliz? el interrogatorio diciendo que no hab?a visto nada, ?l valerosamente busc? al asesino, pero no lo encontr?, mientras que la chica llamaba a la polic?a. Fin del asunto, nada de qu? preocuparse.

Contuve la sonrisa, y luego me acerqu? hasta Kaspeman, el cual dejaba ir a su presa. Suspir?, lo suficientemente fuerte para que lo oyese. Gir? y me vio, supuse que no esperaba tenerme al lado, parpade? un par de veces y luego me habl?.

  • Llegaste r?pido. Ni siquiera te o? cuando te acercaste – sonri?- no debo descuidar mi espalda.

  • ?Encontraste algo?- pregunt?, yendo directamente al grano.

  • Nada a?n. Los forenses se est?n encargando de las huellas, la sangre, todo eso…

La relaci?n de amistad que tengo con Kaspeman se basa mayormente en el respeto del uno por el otro. A?n as?, es rara la vez que alguno influya en la opini?n o decisi?n de alguno de los dos. No solemos intercambiar demasiadas palabras en nuestras charlas, ni cosas as?. A veces tenemos alguno que otro debate sobre alg?n tema, aunque pese a que a mi me gusta discutir, no se suele llegar a nada. Kaspeman tiene una postura y la mantiene, a veces es un tanto cabeza dura, y yo un bastardo, lo admito, sin sentir alg?n tipo de remordimiento. Y para ser sincero, dudo que Kaspeman tenga alg?n tipo de remordimiento a la hora de efectuar una acci?n, aunque generalmente suele enfadarse con facilidad, o resentirse. No es lo mismo que yo, claro est?. Quiz? por eso es que nos llevamos bien.

  • Si, bueno, supongo que yo tambi?n tendr? que ponerme a trabajar- dije. De repente me di cuenta de que es curioso estar en la escena de un crimen hecho por uno mismo.

  • Bien- dijo.

El Honrado y Trabajador Xtremeve se pondr?a manos a la obra, en su propia obra. Si, me gusta la iron?a del asunto. Me acerqu? hasta los paquetes y me puse a revisarlos, junto a uno de los muchachos del departamento. El nombre de quien ten?a al lado era Axel. Si, se me hac?a un tanto raro, pero bueno, no soy qui?n para cuestionar a los dem?s sobre como se llaman, ni nada por el estilo, solamente los cuestiono cuando hacen cosas indebidas. Me observ? unos momentos y sonri?, en forma falsa. No le sal?a tan bien como a m?, ya que llevaba muchos a?os entrenando como parecer un humano normal. Axel, al igual que yo, aparenta lo que no es. Desconozco sus motivos para fingir, pero por eso me cae bien. El mundo est? m?s lleno de seres como yo de lo que se imaginan, aunque no ten?a ning?n motivo para pensar que el buen Axel era un psic?pata homicida, hay muchas explicaciones para fingir ante los dem?s.

  • ?Qu? has encontrado?- le pregunt?, sin apartar la vista de las bolsas.

El comenz? a hablar, haciendo lo mismo que yo.

  • Pues bueno, los cortes fueron hechos por una mano experta- coment?, mientras se?alaba con una birome las partes amputadas- nuestro asesino tiene conocimientos de anatom?a, puede que sea un cirujano, m?dico, o simplemente saber de estas cosas.

  • Puede ser, no hay muchos cirujanos en Imperio. ?Ha dejado alguna pista? –pregunt?.

  • No hasta ahora…aunque es extra?o. No he visto nada parecido a esto.

Bueno, tampoco es que Axel tuviese demasiada antig?edad en la ciudad, pero ya estaba acostumbrado a estas cosas, pero siempre es alentador que los expertos se sorprendan. Y mejor a?n, que no encuentren nada.

  • Me da la impresi?n de que el corte fue realizado con un cuchillo- aventur?.
  • Puede ser, un cuchillo, cierra, o algo as?. No son demasiado dif?ciles de conseguir en la ciudad.
  • Si.
  • ?Tienes alguna teor?a?- me pregunt? sorpresivamente.
  • No estoy seguro. Puede que tengamos alguna clase de pervertido, o posiblemente fuese un encargo de las bandas- dije. No era lo mejor que se me hab?a ocurrido, pero era posible, dado el incremento de poder que estaban teniendo las pandillas en la ciudad, bien que podr?a ser un encargo- ?Qu? me dices de la documentaci?n?, ?Saben qui?n es?
  • No a?n, no la hemos encontrado, quien haya hecho esto se encarg? de desaparecer todo aparentemente. Nos quedar?a el registro dental.

Cerr? los ojos unos segundos, y sent? el susurro de satisfacci?n de mi Socio interior. Las cosas estaban saliendo muy bien, pero ca? en la cuenta de que hubiese sido menos arriesgado simplemente desaparecer el cad?ver. Bueno, no era para tanto, pero s? una irresponsabilidad de mi parte. Me levant?, divis? a Cami y a Barbi que ya hab?an llegado a la escena, pero estaba seguro de que no encontrar?an nada. Otro t?pico d?a en Imperio.

No me hab?a dado cuenta de que cerca de la escena estaba una personita muy especial. Me acerqu? a ella de la misma forma que a Kaspeman. Aguardando el momento oportuno, acechando. La persona en cuesti?n era una polic?a, estaba distra?da, con la guardia baja. Ser?a muy f?cil para m? acercarme sin hacer ning?n sonido. Sent? la emoci?n de la cacer?a, era algo que ya hab?a experimentado muchas ocaciones, incluso con aquella polic?a, en mis tiempos de infante.

  • Hola hermanita- le dije con una gran sonrisa fingida. Ella gir? a verme, y me golpe? el hombro.

  • Hola idiota, ?D?nde demonios estabas?

  • Aqu?, desde hace rato- dije sob?ndome el hombro- tu apodo te vino de perlas, eres realmente negra, Negrita.

  • C?llate, ?quieres?- me mir? ce?uda, una de sus tantas formas de decirme: te quiero, pero las cuales no me agradaban para ser sincero, no soy masoquista.

  • ?Qu? ocurre Sargento Hermana? –pregunt? alegremente.

  • Nada, nada. Simplemente tengo un mal d?a. Malditos Moderadores- espet? furiosa.

  • ?Moderadores?- pregunt? parpadeando varias veces.

  • S?, al parecer quieren designarlos a este caso. Tu sabes, ellos son los especialistas- remarc? sarc?sticamente la ?ltima palabra- pero nos quieren sacar a nosotros…hijos de p…

  • Ya, ya, no creo que el capit?n Zero deje que nos saquen as? como as?.

  • Sabes que Zero no tiene la autoridad para impedirlo, por m?s capit?n que sea.

Los moderadores son el equivalente al FBI Imperiano. Se los especializa en diversas materias, pueden intervenir en cualquier caso que la Administraci?n considere que los requiera. Adem?s son la fuerza encargada de eliminar a…gente como yo. Me qued? meditativo unos momentos, la intromisi?n de los moderadores no ser?a muy buena para el departamento, pero a?n no sab?a el porqu? quer?an ?ste caso precisamente. Decid? pregunt?rselo a la Sargento malhumorada. Ella es una buena persona, excelente polic?a, pero tiene un humor de perros que ni se imaginan. Cuando se enoja, no querr?n estar en su camino…adem?s tiene una mano pesada, lo s? por experiencia.

  • ?Por qu? quieren designar a esos sujetos a ?ste caso en particular? – luego me arrepent? de haberlo preguntado, con el humor que ten?a Negrita en ese momento, era muy probable que recibiese un golpe.

  • No s?…-buf?- Me lo acaba de informar Kaspeman. Dijo que el Capit?n har? una reuni?n hoy en el departamento y nos quiere all? a todos los que hemos estado en este lugar- coment?, ya m?s calmada.

  • Ah? nos enteraremos- dije- y dime hermanita, ?C?mo van las cosas con Gol?

  • ?A ti qu? te importa? – me fulmin? con la mirada y luego se fue.

  • Debe ser que van bien- coment? a la nada, mientras me encog?a de hombros. Sin duda, nunca entender?a a las mujeres, y mucho menos a mi hermana.

El tr?fico jovialmente homicida que caracterizaba a Imperio se pon?a peor en la hora pico cuando se acercaba el mediod?a y todos quer?an salir del trabajo para ir a sus casas, o llegar a ?l. Por suerte no hab?a tenido que conducir devuelta al Departamento a esa hora, as? que simplemente recib?a algunos insultos por parte de los conductores, a los cuales yo saludaba sonriente. Tras un buen rato, llegu? al estacionamiento. Aparqu? mi modesto coche y entr?. Sub? junto con Axel en el ascensor, aunque no dijimos nada en el corto trayecto hacia las oficinas.

Axel se me adelant? un poco, mientras camin?bamos hacia el lugar donde ser?a la reuni?n. En el trayecto me encontr? con Barbi. Como he dicho antes, ella me agrada, es una chica divertida, y un tanto curiosa. Como siempre, los novatos o quienes llevan menos tiempo suelen ser v?ctimas de bromas o algo por el estilo por parte de quienes llevan m?s tiempo. Quiz? por eso es que casi no pude resistir la tentaci?n de atormentarla.

  • ?Barbi!- habl? alto, mientras entraba al pasillo que conduc?a hacia la sala, ella gir? a verme- ?Vuela conmigo hacia el laboratorio!

  • Nos esperan en la reuni?n- dijo fingiendo seriedad, aunque era evidente que se estaba aguantando la risa.

  • ?Eso significa que no?- ella neg? con la cabeza.

  • Vamos –dijo, sonriendo un poco.

En la sala estaban reunidos varios agentes que hab?a visto en la escena. Tambi?n estaba la Sargento Negrita, Cami, Kaspeman, Axel, el Capit?n Zero y por supuesto, nosotros. El capi hizo un gesto con la cabeza cuando entramos, y luego pidi? que todos tom?ramos asiento.

  • Quiz? algunos ya lo sepan. El motivo de la reuni?n es para comunicarles que tras la identificaci?n de la v?ctima por parte de una persona que estaba en la escena, la Administraci?n ha designado que los Moderadores estar?n a cargo de la investigaci?n. Nos relevan del caso

  • ?Pero por qu??, ?Ellos qu? motivos tendr?an para hacer eso?- protest? Kaspeman.

Escuchamos una voz a nuestras espaldas. Tac. Tac. Tac. Si no estaba equivocado eso era el sonido de zapatos con tacos al caminar. Giramos todos a ver. La puerta doble se abri?, entrando una mujer joven, cabello negro y de gran atractivo f?sico. Los hombres mayormente la siguieron con la mirada. Ella portaba el inconfundible uniforme de Moderaci?n.

  • Nos han designado a nosotros, Detective- coment? la Moderadora, haciendo gala de su belleza y a su vez de la autoridad que emanaba.

  • Ella es Flor, la encargada del caso – dijo el Capit?n.

  • As? es Capit?n…un gusto en conocerle- dijo, extendiendo su mano, la cual el citado tom? con cierto nerviosismo.

Tengo que admitir que Flor despert? en m? un inter?s absurdo. No era nada relativo a un tipo de atracci?n, nada de eso. Era algo m?s profundo. La mir? unos momentos en forma disimulada, pero luego ella gir? la vista hacia m?. Hab?a algo extra?o en ella, algo que me resultaba familiar, en cierto modo. Cerr? los ojos no m?s de dos segundos y escuch? el rugido de mi Acompa?ante interior. Los volv? a abrir y sent? la misma presencia en Flor, que desafiaba al m?o, mientras sent?a el batir de alas invisibles. Ella desvi? la mirada, pero sonriendo unos momentos. ?Qui?n lo dir?a?, nuestra querida Moderadora ten?a un Socio interior tambi?n.
Lo admito, esto se me est? haciendo muy interesante…[/b]

[b]Cap?tulo 3

En lo que transcurr?a la reuni?n me di cuenta de varias cosas. En primera, que la se?orita Flor no nos estaba explicando el porqu? eran necesarios los Moderadores para un caso de homicidio como ?ste. Segundo, a las chicas no les agradaba demasiado la presencia de la Moderadora en la reuni?n, por que los varones no quitaban la vista de ella. Otra cosa que no comprendo del comportamiento humano, ahora en este caso del g?nero femenino, pero fuese como fuese no iba a ponerme a averiguarlo. Tercero y no menos importante, creo que hecho que es lo m?s importante, que parece ser que nuestra querida visitante hab?a notado que ambos tenemos algo siniestro en com?n, lo cual significaba un peligro aparente, pero tambi?n?una seductora invitaci?n a jugar.

Mientras escuchaba a Kaspeman discutir con Zero en vano respecto a la jurisdicci?n que nos pertenec?a, me puse a pensar en qu? podr?amos hacer Flor y yo. Quiz? una aventura ser?a lo m?s indicado. << ?T? que piensas?, ?Quieres que juguemos con Flor? >> Le pregunt? a mi Amigo. Recib? por parte de ?l una risita como respuesta, acompa?ada de una sensaci?n de dedos helados que ascend?an a trav?s de mi columna vertebral, en forma lenta, pero constante. El Pasajero estaba de acuerdo, sin embargo no ten?a ninguna prueba para realizar eso que estaba empezando a ansiar con la querida Moderadora. Si bien ten?a algo interior como yo, no significaba que andaba por ah? torturando o matando gente. Ella tiene permiso para matar, como todos los del grupo de Moderadores, pero a?n as? es algo dentro de todo legal, y sin pruebas, no puedo actuar. La mujer dirigi? una mirada hacia mi banco, nuevamente nuestros Acompa?antes se desafiaron de una manera imperceptible para los dem?s, agitando sus alas e intercambiando susurros y rugidos. Flor desvi? la mirada y centr? su atenci?n en Zero otra vez.

  • Kaspeman, si la Administraci?n ha designado ?ste caso a los Moderadores, no podemos hacer absolutamente nada.
  • De hecho s? pueden hacer algo- expuso Flor en forma sorpresiva, todos pusimos atenci?n- Podemos hacer trabajo en equipo, adem?s, tengo la intuici?n de que quien haya hecho esto, lo har? de nuevo.
  • ?C?mo lo sabe? ?pregunt? Barbi, un poco t?mida- ?Acaso ?ste no es el primer asesinato efectuado por…quien lo haya hecho?- son? m?s como una afirmaci?n que como pregunta.
    Flor la mir? unos segundos, quiz? para ponerla inc?moda, y luego le respondi?.
  • No es el primero, ya lleva cuatro v?ctimas sin contar ?ste ?ltimo. Deducimos que es nuestro asesino por el modus operandi: Cortar a la v?ctima en partes y luego dejarlo en bolsas, con poco o ning?n rastro de sangre.

Tengo que confesar que me sent? un poco perplejo ante lo que acababa de o?r. De las muertes individuales que hab?a realizado, solo hab?a dejado un rastro de tres personas envueltas para regalo a lo sumo, lo que significaba que los hab?an descubierto y hab?a uno m?s de plus, o le estaban adjudicando Mi obra a un desconocido del cual, obviamente, no sab?a nada. No estaba muy seguro si sentirme ofendido o halagado, ya que no sab?a qu? tan buen artista, digo asesino, era la otra persona, si es que exist?a. Decid? averiguar algo con nuestra Moderadora.

  • Pero que corte a las v?ctimas y las deje en bolsas no nos dice mucho en concreto- dije. Ella me traspas? con la mirada, yo simplemente mantuve la vista en sus ojos, con un tono de voz tranquilo- Eso lo puede hacer cualquiera de las bandas que est?n creciendo en Imperio y de hecho no ser?a la primera vez.
  • S?, puede ser- contest? Flor- Pero tambi?n las v?ctimas concuerdan en ciertos aspectos. Ver? lo que le digo.

Por donde entr? Flor, apareci? otra persona m?s. Ya lo conoc?a, bueno, de hecho lo hab?a visto un par de veces. Se llama Dany, o algo as?. Entr? con una carpeta que supuse, tra?a alg?n tipo de informe sobre estos asesinatos. Se los entreg? a la Moderadora y luego ella busc? en ella.

  • Quien est? realizando los asesinatos ha elegido a personas con un nivel econ?mico medio alto en Imperio. Pertenecen a la misma zona, lo que nos lleva a pensar que el asesino es en cierto modo sedentario, y se dedica a cazar en la zona de Comunidad.

A mi ver no era una deducci?n demasiado inteligente, pero bueno, cada quien lo ve de diferentes maneras. Yo he cazado en comunidad, ya que en varias ocasiones he ido al hogar de mis v?ctimas para pillarlos. Seguimos escuchando a Flor, pero no me sonaba ninguno de los nombres que mencion?. Lo que significaba que ten?amos a un asesino suelto. Genial, m?s trabajo. Y si presenta un reto tentador? Ansiaba atrapar a quien estaba haciendo esto. Si encontramos las suficientes pruebas podr?amos mandarlo ante la administraci?n para ser juzgado?De repente me encontr? pregunt?ndome si realmente quer?a que eso pasase. No, no lo quer?a. Pero ya ver?a luego qu? es lo que ocurrir?a.

Finalizada la reuni?n estuve un rato en el laboratorio, mientras analiz?bamos el cad?ver de Aleh. Luego de eso volv? a mi departamento. Llegu? a la puerta luego de sortear nuevamente el transito de la ciudad, aparcando en coche donde siempre. Entr? a mi apartamento y decid? sentarme en el ordenador. Por curiosidad, decid? meterme en Internet para ver una lista de un programa de televisi?n que transmit?an por el Discovery. La siempre confiable wikipedia ten?a lo que estaba buscando.

  • A ver?No soy un asesino pasional, tampoco un sic?tico lleno de ira?aqu??n?mero dieciocho, homicidas que suelen torturar a sus v?ctimas, aunque la principal motivaci?n es siempre la muerte. Genial, soy un n?mero alto- sonre? al chiste sin gracia.

Ya bastaba de juegos. Revis? el ordenador en busca de los archivos que buscaba. Estaban camuflados muy bien, y guardados con una clave. Los abr? y busqu? a Aleh entre ellos. Aqu? es donde guardo mis propios expedientes de las personas que se ganan una visita de mi parte. Todas las pruebas estaban ah?, lo que pod?a relacionarme con ese homicidio?lo elimin?, el trabajo ya estaba cumplido, simplemente no hab?a querido ense?arle eso de las fotos y eso. Se lo coment? mientras estuvo conciente antes de caer desmayado mientras le podaba las extremidades. Qued? contemplando los nombres de mis futuras v?ctimas? o al menos las posibles. Abr? un documento nuevo en Word, en el cual ya ten?a escritas los datos, para que simplemente los llenara. Anot? a Flor en el campo vac?o para nombres. No era culpable de nada, al menos en lo que sab?a, pero ella me lleva una presencia como la m?a. Luego hice lo mismo para el nuevo asesino, claro que solo como inc?gnito, aunque especifiqu? los asesinatos que hab?a realizado. Luego lo investigar?a de los archivos para rellenarlo.
Busqu? algo para almacenar esa informaci?n y la saqu? del ordenador, no sin antes imprimir unas cuantas fotos y direcciones de dos personas que se encontraban en mi lista. Las puse en una carpeta de archivos barata y luego fui en busca de mi malet?n, en cuyo interior estaba la colecci?n de las aventuras que hab?a tenido. Saqu? tambi?n la bolsa que hab?a utilizado en la madrugada con Aleh. Tom? la carpeta con la mano desocupada y me dirig? al coche. Estaba acostumbrado al tr?fico de Imperio a esta hora, y quiz? lo ?nico molesto ser?a el sol, aunque parec?a estar nubl?ndose. Sal? de mi apartamento cerr?ndolo con llave y me dirig? al coche. Guard? el malet?n en el asiento trasero, mientras que levant? el del acompa?ante para guardar la bolsa de tela y la carpeta. Un peque?o escondrijo.

Arranqu? el coche. Me dirig?a por la autopista, sorteando unos cuantos coches en el camino, en la mayor?a j?venes que se creen pilotos de formula uno. No iba ni muy r?pido ni muy lento, ya que si descend?a la velocidad todos empezar?an a tocar el claxon, o hasta podr?a ocurrir un accidente, pero tampoco soy lo suficientemente suicida para exceder los l?mites de velocidad. Tom? el camino hacia la comunidad. Estaban alejadas entre s?, pero no tanto. El trayecto en coche fue menos de media hora entre el tr?fico asesino.

Finalmente me detuve en una zona, donde hab?a varios contenedores. Estacion? el coche fuera de la vista, baj? con las cosas en la mano. Me acerqu? hasta uno de color azul, como el resto. Era m?o. Y no me hab?a salido nada casi, aunque estaba a nombre de otra persona, alguien quien no exist?a, pero eso a la poli no le importa. Me detuve en la puerta, mientras asomaba la manecilla para colocar la clave num?rica. Una combinaci?n sencilla de ocho cifras. La gir? hasta que la puerta se abri?, entr? y la cerr?. El lugar era medianamente amplio, a un metro de la entrada hab?a una cortina que mov?. Detr?s de ?sta, a la izquierda, estaba el interruptor. Lo presion? y una luz blanca brillante de un foco de bajo consumo ilumin? todo. All? yo tengo mis cosas para los trabajos. Sobre la pared del fondo, tengo diversos tipos de armas de fuego, autom?ticas y semiautom?ticas. Bajo ?ste, hay una mesa en la cual algunas veces he practicado alguna poda a mis v?ctimas. Junto a la pared de la derecha hay un peque?o escritorio con un ordenador port?til, una mesa peque?a y una silla. En la del lado izquierdo tengo colgadas las armas blancas, cuchillos de cacer?a, de carnicero, bistur?s, y dos sierras. Dej? el malet?n junto al ordenador, y luego colgu? el bistur? y mi cuchillo favorito, bien lavados, en donde correspond?an.

Me sent? frente al ordenador port?til, lo encend? y pas? los archivos a ?ste. Abr? la carpeta y mir? las fotos de mi pr?xima v?ctima?Una joven enfermera, a quien ya hab?a comprobado el asesinato de siete pacientes, a quienes mataba al inyectarles dosis de m?s. Aprovechaba su posici?n para cometer esos asesinatos. Su nombre es Sunrise. Tengo entendido que est? radicada en el barrio mexicano. Es posible que est? relacionada tambi?n con la banda guerrillera de all?, los Spamers. Me tomar?a el tiempo para estudiar su rutina, los lugares que frecuenta, en qu? horarios, con quien se ve, y luego?PRIP. PRIP. PRIP.

Tom? mi tel?fono m?vil. Eran pocas las personas que llamaban a un forense para algo m?s que trabajo, y sin duda deb?a de ser para ello, as? que contest? el tel?fono.

  • ?Hola?
  • Hola Kaspe? ?Qu? necesitas?- pregunt?.
  • ?Puedes venir Golsivler?s?, quiero comentarte algo mientras almorzamos.
  • Claro, no te preocupes, vender? el coche e ir?- contest? con tono ir?nico, mientras sonre?a un poco.
  • Ja, ja, ja, no tonto, Chueki pagar?. Te veo en una hora.

?Chueki?, ?Para qu? querr?a un Moderador que almorzara con ?l? De Kaspeman no me sorprend?a, ya que son amigos, pero, ?Qu? tengo que ver yo en esto? Muchas preguntas de las cuales no ten?a respuesta se formulaban en mi cabeza, aunque yo estaba concentrado en ver qu? hac?a con Sunrise?ir?a, no ten?a otra opci?n.[/b]

exelente :stuck_out_tongue:

Muy bueno jajaj :stuck_out_tongue:

OMG. Voy a almorzar!! SIII Q HAMBRE!!

Muy bueno, sigo esperando lo dem?s.

+Karma

Y yo que pensaba que no iba a tener mas seguidores…

[b]Capitulo 4

Una vez vi un trocito del cielo. Los ?ngeles me lo mostraron. Su idea era que yo matara para ellos, que arreglara sus errores en la tierra y que al final me redimiera. Lo intent?, pero no me gust?, as? que les dije d?nde met?rselo. Sal? del ba?o con la toalla cubri?ndome la cintura, aunque seco hacia arriba. La ropa la hab?a dejado doblada sobre la cama. Como dec?a. Ellos me llevaron al cielo para que viera lo que me perd?a?aquella paz interior que solamente consigo a ratos cada vez que realizo mi pasatiempo favorito. Aquella que me hac?a sentir que no estaba tan vac?o por dentro. Luego me expulsaron, de nuevo a un mundo de asesinos, violadores, locos y pervertidos. Una maldad nueva a cada instante, escupida m?s a prisa de lo que los hombres pueden siquiera imaginarse. Un mundo en el que cortar a un delincuente para darles un peque?o aviso a sus colegas se ha convertido en un acto de cordura. Un mundo en el que a nadie le importa la vida del otro. Un lugar donde se exceden todos los l?mites establecidos. Ellos creyeron que iba a ser un infierno para m??pero se equivocaban? ?ste es mi lugar?bienvenido a casa Xtremeve, dice Imperio.

Sal? de mi apartamento, y contempl? unos momentos el paisaje urbano del Barrio de anime. La gente va y viene, indistinto de lo que le ocurre al otro. Los conflictos suceden en ?ste y en toda la ciudad?Cerr? con llave y cruc? la calle para subir a mi autom?vil. Arranqu? y me fui, directo hacia la reuni?n que tendr?a con Chueki y Kaspeman, sin saber todav?a lo que me deparaba en ese lugar. Quiz? no era nada, o quiz? s?. Eso lo averiguar?a dentro de poco en cuanto hubiese llegado.

Golsilver?s est? ubicado en el Barrio de cocina. Su due?o no tuvo buenos roses con la banda de los Spammers, y decidi? irse, siendo acogido por los cocineros. Segu?a pendiente del tr?fico, mientras iba repasando todo lo que estaba sucediendo. Ten?a las sospechas de que Sunrise ten?a alg?n tipo de conexi?n con el grupo mencionado. Eso era lo que pensaba, a juzgar por su amistad con Nokia, y los l?deres de la banda. Esquiv? un cami?n mientras segu?a divagando en mi cabeza los posibles motivos que hayan llevado a esa chica a asesinar a sus pacientes. Me descubr? tratando de buscarle un nombre a la querida enfermera. La enfermera del mal?no, muy clich?. La ?ltima enfermera?me suena a pel?cula de Star Wars por alguna raz?n.

Sin llegar a nada en concreto (no soy bueno para los nombres, lo admito) entr? en el estacionamiento. Le entregu? el coche al tipo que lo guardar?a. A juzgar por como me mir? supuse que no le quedaba m?s remedio que resignarse, ya que no recibir?a una suculenta propina como las que debe estar acostumbrado guardando las Ferrari, o las camionetas grandes que entran y salen regularmente del lugar. Me dirig? a la entrada y pas? por la puerta de marco de madera, pero cuyo interior era de cristal, con la leyenda Golsilver?s escrita en sus hojas. Camin? lentamente, buscando discretamente con la vista a Kaspeman o a Chueki. Quien me encontr? fue el primero. Estaban sentados en una mesa junto a una ventana, con vista al aparcamiento. ?l me hizo se?as para que fuese a ocupar mi lugar, ya guardado.

Llegu? con mi mejor gesto de disculpa en el rostro, fingido obviamente.

  • Siento la demora- dije.

Quien contest? fue Chueki, muy jovial.

  • No te preocupes, llegamos hace poco de todas maneras ? dijo con una leve sonrisa. Luego extendi? su mano y la estrech? con la m?a, como si yo fuese su nuevo mejor amigo- Toma asiento.

Me sent? en la silla mientras Kaspeman y Chueki hac?an lo mismo. Pedimos algo para almorzar, mientras que Chueki no quitaba su sonrisa del rostro, la cual lo admito, me hab?a empezado a incomodar. Para romper el hielo, el Moderador comenz? a hablar.

  • Kaspeman me ha comentado que eres bueno para identificar a homicidas- dijo.

La pregunta me tom? por sorpresa. Si bien esa <<habilidad>> que ten?a se la deb?a a mi Socio, no era una respuesta que podr?a decir, a menos claro que quisiese ser arrestado por Kaspeman o el propio Chueki. En vez de eso contest? otra cosa.

  • Digamos que s??como pasatiempo.

  • ?C?mo lo haces?- pregunt? ?l.

  • No sabr?a decirtelo, ll?malo intuici?n si quieres ?contest?.

  • Sea lo que sea- dijo Chueki- espero que pueda ayudarnos a encontrar a este sujeto.

Creo que con eso ya comprend? el motivo por el cual estaba con ellos dos. Me necesitan para capturar al artista tras todo esto. La verdad no ten?a mucho de donde iniciar partida, solamente que su estilo era similar al m?o, a juzgar por lo que Flor hab?a dicho, y le hab?an atribuido un nuevo asesinato que ?l o ella no hab?a cometido, para variar. Por supuesto eso no es lo que Chueki esperaba escuchar, ni tampoco lo har?a.

Trajeron la comida y nos la sirvieron. Comenzamos a comer, mientras coment?bamos el tema.

  • ?C?mo saben que el ?ltimo asesinato fue obra del asesino?- pregunt?.

  • Estamos casi seguros- contest? Chueki- por la forma en que se ejecut? a la v?ctima y se la cort?.

  • Puede ser- coment? Kaspeman.

Le miramos unos momentos, ya que hab?a estado callado desde que hab?amos comenzado. ?l com?a tranquilamente, pero al verse observado reaccion?.

  • ?Qu??

  • Nada, nada- dijo Chueki, luego me mir? a mi- dime, ?Tienes alguna idea sobre el perfil de nuestro sujeto?

  • Lamento decepcionarte, pero en este momento no tengo m?s que la suposici?n de que mat? a ese sujeto ?iba a decir su nombre, pero yo en teor?a no lo sab?a, casi un error que podr?a ser embarazoso- pero hay algo que no alcanzo a entender Chueki, ?Por qu? es tan importante ?ste caso para ustedes?

  • Esto no debe salir de aqu?- coment? Chueki. Me parec?a un dialogo de alguna pel?cula de esp?as o algo as?- el sujeto lleva m?s asesinatos en su cuenta de lo que se ha permitido saber, muchos de ellos son figuras importantes. Lleva ya alrededor de doce, todos de la misma manera.

Esto era serio. Lo cual me llevaba a pensar que Chueki estaba necesitando de mis poderes para ayudarlos a capturar al asesino. Tambi?n supon?a que, al ser nuevo, no ten?a demasiado entendimiento de c?mo funcionaban las cosas. Pero al menos gana bien?Not? que Chueki intercambiaba mirada con Kaspeman. Toda una conversaci?n silenciosa, que dur? unos cinco segundos, luego el detective asinti? y ?l devolvi? su atenci?n hacia m?.

  • Tenemos un nombre para el sujeto, pero creemos que es un apodo, ya que no hemos encontrado algo que lo relacione en nuestra base de datos- dijo- como sea, le llamamos Drogocop.

?Drogocop? ?Como los de Ricota? Eso s? que era raro. Decid? omitir alg?n comentario ir?nico al respecto, y me centr? en el tema.

  • Bueno, es un comienzo. Pero por ahora no tenemos nada que nos ayude a llegar a ?l?tendremos que esperar a que ataque de nuevo- sentenci?.

Se form? un gesto de fastidio en la cara de Chueki, pero luego suspir?, resignado. Sab?a que estaba en lo cierto, y a menos que el sujeto entrase por la puerta del restaurante gritando a viva voz que ?l hab?a asesinado a doce personas y que se entregar?a a la justicia, no lo ?bamos a atrapar. De repente, el Pasajero me susurr? algo desde el asiento trasero. Tiempo. De repente se me ocurri? algo.

  • ?Cu?nto hace que fue el asesinato anterior a ?ste ?ltimo?- pregunt?- Necesito el tiempo exacto- le aclar?.

  • Tres semanas- contest? Chueki- ocurri? el dos de febrero.

  • ?y el anterior? ? si mi interpretaci?n de lo que mi Amigo me susurraba estaba en lo cierto, habr?a conexi?n en el tiempo.

  • Tres semanas tambi?n? ?Por qu??-pregunt?.

  • Es una simple corazonada pero?si ese sujeto al que mataron anoche no es en verdad un asesinato suyo?lo volver? a hacer hoy?

  • ?De qu? hablas?- pregunt? Kaspeman.

  • Ma?ana se cumplen tres semanas?-dije, casi al murmullo.

Ellos se quedaron tiesos, mir?ndose y a la vez dirigiendo miradas espont?neas hacia m?. No sab?a si estaba en lo correcto, pero ?l hab?a matado para mi cumplea?os, y yo ni siquiera estaba enterado, lo cual me parec?a una gran falta de respeto de parte del artista, quiero decir, el asesino?

  • ?Est?s seguro de lo que dices?- pregunt? Kaspeman.

  • Solo es una corazonada Kaspeman, pero?puede ser?-dije, encogiendo los hombros.

Tras eso, no hubo demasiado intercambio de palabras y nos retiramos, acordando que ma?ana estar?amos atentos por si ocurr?a lo que sospechaba. Esperaba no haber malinterpretado las se?ales del Pasajero, pero s? as? era, no ser?a malo tampoco, de hecho, no me gustaba resaltar demasiado, ya que alguien pod?a tener la brillante idea de relacionare con alg?n asesinato.

Saqu? mi coche del aparcamiento. Me gusta, y mucho, pero al lado de lo que se guarda all?, tendr?a que sentirme menos. Por suerte para m?, no me importaba. Sal? del lugar y decid? volver a casa, ya que no ten?a mucho para hacer, s?lo esperar a que el asesino actuase, si es que lo hac?a.

Mientras daba vueltas por el Barrio de cocina, vi algo que atrajo mi atenci?n. Un sujeto le dio un golpe a una chica, y ?sta se fue corriendo, con la nariz sangrando. Detuve el coche a unos diez metros del sujeto, observando. ?ste se march? lo m?s tranquilo, mientras ve?a a la joven entrar corriendo en una casa. Decid? seguirlo en forma disimulada a pie. El sujeto entr? en una casa, y yo me qued? a la espera. Sent? el susurro de mi Amigo. No era precisamente la Necesidad la que me estaba incitando en ese momento, en realidad quer?a ir a por ese sujeto y darle una peque?a lecci?n. Volv? a mi coche y entr? en ?l, ir?a a hacerle una peque?a visita a nuestro nuevo amigo.

Fui hacia los contenedores, all? me coloqu? una peluca de color casta?o, ropa deportiva, y unas grandes gafas negras, con algunos instrumentos en una mochila. Sal? en el coche, aparcando a varias cuadras de la casa del Golpeador. Me dirig? hacia su casa, no muy seguro si deb?a hacer eso o no. No hab?a nadie en la calle y ya estaba oscureciendo. La luz interior estaba prendida, y se o?a algo de m?sica. Me col? por el patio trasero, el cual estaba bastante descuidado. Saqu? de la mochila la m?scara negra que suelo utilizar para mis cacer?as nocturnas, guantes y un cable de piano, deslic? la primera por mi cara, hasta que los orificios que ?sta, tiene coincidieron con mis ojos. Me coloqu? los guantes y guard? en mi bolsillo el cable. Gir? el pomo de la puerta y entr?, lentamente y sin hacer ruido. Se escuchaba todav?a la m?sica, y no tard? en encontrarlo. Estaba d?ndome la espalda, sentado en un sill?n, aparentemente dormido. Camin? sigilosamente, mientras tensaba el cable.

Lo ten?a sobre su cuello antes de que siquiera se hubiese percatado de mi presencia. Lo apret? con fuerza, y ?ste llev? sus manos en un instintivo acto reflejo por apartar el mortal agarre que le estaba dando. Lo jal? hacia arriba, y ?ste se par?. Lo llev? hacia una de las habitaciones de su casa y lo sent?, dejando apenas un espacio para que pudiese respirar.

  • Al menor intento de gritar te mueres- le susurr? firmemente, haciendo una voz ronca- si entendiste di s? con la cabeza.

?ste intent? tomar m?s aire, y yo lo apret?, en respuesta a su poca cooperaci?n. Inmediatamente asinti? con la cabeza, suficiente para que le dejara un espacio suficiente para que respirara, aunque no para que gritara. Lo obligu? a sentarse, sin aflojar el cable. Luego lo tumb? de un golpe fuerte en la cabeza?

Cuando ya hab?a recuperado el conocimiento, yo estaba sujetando su documentaci?n, la cual le hab?a sacado del bolsillo de su pantal?n. Adem?s, no pod?a gritar, porque ten?a una bola de papel en la boca, con cinta adhesiva que la cubr?a. Tambi?n, estaba atado a la silla en los pies, a la altura de la cintura tambi?n., y con las manos apoyadas en la mesa, tambi?n pegadas a ella mediante dos vueltas con la cinta, atadas por las mu?ecas.

  • As? que?Dante? ?Te gusta golpear mujeres?, ?Qui?n es la chica a la cual golpeaste?

?ste hizo algunos sonidos con su boca, posiblemente un insulto, a juzgar por c?mo me vio. Yo negu? con la cabeza unas cuantas veces, mientras sacaba mi cuchillo de carnicero. Dante puso los ojos como platos cuando lo vio, e intent? moverse, mientras se esforzaba por gritar, haciendo algo similar a un <<AOU>> ahogado.

  • Coopera, ?s??- le dije- Si la chica es tu pareja, o algo, asiente con la cabeza.

?ste lo hizo, sin dejar de mirar el cuchillo. Vaya, vaya, vaya. Pas? el cuchillo cerca de su cara, mientras le formulaba la siguiente pregunta.

  • ?Por qu? la golpeaste?.. ?Te gusta hacerlo?..Vamos, responde sinceramente, o te ir? peor?

?ste me mir? unos momentos, sus ojos suplicaban clemencia. Le ense?? nuevamente el cuchillo de carnicero y luego asinti?, dudando. Yo hice el mismo gesto, mir? sus manos y baj? el arma con fuerza en donde comienzan sus dedos, mientras ?l lanzaba una especie de intento de grito. ?stos se separaron a unos cuantos cent?metros, mientras comenzaba a brotar el l?quido rojo, su sangre. ?sta empezaba a extenderse por la mesa, manchando un poco la cinta.

  • A veces no te puedes contener, ?cierto?..te divierte golpearla, te arrepientes en algunos casos, pero no puedes para- le dije mirando su rostro lleno de l?grimas que brotaban de la misma forma que la sangre de sus manos- Agradece que s?lo fueron los dedos, y no tu vida?te estar? vigilando?

Limpi? el cuchillo en su ropa, lo guard? y me fui hacia el patio trasero. Me quit? la m?scara y la guard?. Esper? a que nadie me viese y sal? disimuladamente, con una capucha que cubr?a mi cabeza. Eran las cinco de la tarde, y ten?a que volver a la casa.

Camin? hasta el coche. Entr?, y cuando me arranqu? reci?n me quit? la capucha, guard? los guantes, pero no la peluca. Ya alejado, me la quit?, y la puse dentro de la mochila. Dejar?a las cosas en el contenedor, me cambiar?a y volver?a a casa. Solamente esperaba que a nadie se le hubiese ocurrido llamar, pero era algo poco probable. Escuch? la risita de satisfacci?n de mi Amigo mientras conduc?a, aunque ambos sab?amos que quer?amos continuar?pero de todas maneras, hoy hab?a sido un buen d?a?[/b]

buenas como siempre, aunke me gustaba mas la forma de escritura anterior o porlomenos ami me atraia mas al leer y demas , pero esta buena la historia, como siempre

+karma

TA PIOLA

si no aparesco , no lo leo jajj xD

yo apareci 1 ves sola o kpas yo soy quien creo quien soy en la historia :stuck_out_tongue:

yo no aparesco nunca :S:S me quisiera ver ahi ajaj

ta bueno esto XD

Esto los pensas vs o lo sacas de internet y le pones names de lnj? xD son buenisimas jaja

re copado :stuck_out_tongue: