El fotógrafo Mike Hollingshead se gana la vida persiguiendo las peores tormentas de América, desde las tierras de cultivo de Kansas hasta las dos Dakotas. A Hollingshead, natural de Nebrasca, le gustaba ver el clima extremo sobre su ciudad desde lo alto de las colinas y tras rastrear fotos de “supertormentas” en Internet, supo que ese era su destino. Armado solo con un mapa y una cámara de video, persiguió su primer tornado hasta Iowa. Y lo capturó. Quince años después continúa persiguiendo tormentas, muchas veces poniendo en peligro su vida. Dice que para hacerlo bien hay que seguir su trayectoria y esperar el mejor momento para disparar. Asegura que se pasa menos miedo de lo que parece, pero admite que tiene un trabajo extremadamente estresante, que muestra en su web. Estas son algunas de las imágenes más impresionantes que captura en sus aventuras.
Hollingshead utiliza modelos meteorológicos para saber dónde tiene que ir a capturar tormentas como esta, que fotografió en Nebrasca. Incluso usando estos modelos, muchas veces es imposible predecir si podrá tomar imágenes antes de llegar al lugar. (Foto: Mike Hollingshead)
Este fotógrafo, eso sí, toma precauciones, y suele disparar desde el interior de su automóvil para evitar ser alcanzado por un rayo. (Foto: Mike Hollingshead)
Esta foto es de 2005 y se tomó en Nebraska, cinco horas al oeste de la casa del fotógrafo, que calificó esta tormenta como ‘leve’. (Foto: Mike Hollingshead)
Hollingshead empezó a perseguir tormentas en 1999 como un hobby, pero desde 2004 se ha convertido en su ocupación a tiempo completo. (Foto: Mike Hollingshead)
Este tipo de nubes son conocidas por los cazadores de tormentas como ‘bocas de ballena’. (Foto: Mike Hollingshead)
Las supercélulas son tormentas propensas a producir tornados de larga duración y granizo del tamaño de una naranja. Debido a su magnitud y a su carácter rotatorio se asemejan a las naves alienígenas, que tantas veces hemos visto en el cine. (Foto: Mike Hollingshead)
Algunos ‘cazatormentas’ usan vehículos especialmente preparados para la intercepción de un tornado (como el de la imagen). Él conduce un Mitsubishi Eclipse estándar. (Foto: Mike Hollingshead)
Hollingshead llamó ‘Valentine’ a esta supercélula que capturó en Nebraska en 2009. Es una de las peores que ha visto, con vientos que superaron los 100 kilómetros por hora y granizo del tamaño de pelotas de béisbol. (Foto: Mike Hollingshead)
Hollingshead empezó a perseguir esta tormenta cerca de su casa en Nebraska y no pudo conseguir esta imagen hasta 7 horas más tarde. (Foto: Mike Hollingshead)
Esta otra supercélula se puede ver sobre una parada de camiones en York (Nebraska) tras un día persiguiendo la tormenta. En esa jornada, Hollingshead vio tres tornados que se formaron a partir de esta supercélula. (Foto: Mike Hollingshead)
El mayor problema, según este cazatormentas, es que hay mucha gente aficionada a esto, lo que aumenta el peligro de esta ya de por sí arriesgada actividad. Por eso, él prefiere quedarse en Nebraska y Dakota del Norte y del Sur, donde no hay aglomeraciones. (Foto: Mike Hollingshead)
A este profesional le encantan las tormentas, pero también siente fascinación por cualquier tipo de fenómeno meteorológico. Aquí se puede ver una nube convectiva, que es la que se forma verticalmente como consecuencia de la inestabilidad de la atmósfera. (Foto: Mike Hollingshead)
En la imagen vemos una ‘línea de turbonada’ en Nebraska. Se trata de una cadena de tormentas eléctricas que se forma a lo largo de un frente frío. A menudo trae consigo fuertes lluvias, granizo y tornados. (Foto: Mike Hollingshead)
Esta tormenta estableció un récord para él en lo que se refiere al tamaño del granizo caído. En Vivian, Dakota del Sur, encontró un pedazo de granizo de 20 centímetros de diámetro y casi un kilo de peso. (Foto: Mike Hollingshead)
Esta tormenta de verano, en Fairburn (Dakota del Sur) vino acompañada de granizo del tamaño de pelotas de béisbol. (Foto: Mike Hollingshead).
La temporada para él comienza en abril y se extiende hasta junio. Los mejores meses, en su opinión, son mayo y junio. Este doble arcoiris fue capturado en Kansas. (Foto: Mike Hollingshead)